-¿Cuántas tonalidades de verde existen?-Preguntó el aspirante a pintor a su maestro-Quiero dibujar este paisaje y no encuentro la solución en mi paleta. Por ahora, he contado quince matices de verde diferentes. Pero ayer, cuando bajé hasta el lago a pintar, me pareció contar sólo trece. Y, para colmo, algunas hojas empiezan a amarillear y otras sé que se volverán rojizas, como pude observar el año pasado.
El maestro, esbozando una sonrisa, contestó:
-No te preocupes, la solución está en tu paleta. Te lo aseguro. Piensa que, cada ser humano, ante un mismo paisaje nunca va a definir exactamente los mismos colores, cada cual añade sus matices. Y, más tarde, cuando observen tu obra, ellos verán sólo los colores que estén dispuestos a ver. Observo con alegría que tú eres capaz de diferenciar bastantes matices. Pinta, pues, con los colores que la paleta te dicte, no pienses demasiado y conseguirás exactamente plasmar lo que quieres expresar. Y, aún así, sólo depende de ti estar satisfecho con el resultado. Pues, como bien sabes, con tu obra vas a crear lo que ves en un instante. Y esto, mi querido amigo, nunca permanece igual, como todo en este universo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario