rodeada de caminos de tierra mojada.
Caminos desgastados y valles ondulantes.
El cielo impoluto de un intenso azul.
Planea un águila, viene hacia mí.
Me atrapa
y no me resisto.
y no me resisto.
Vuelo transformador,
al principio a ciegas.
Me inunda una antigua sensación,
viene del ayer.
Me quedo en ella unos instantes,
el águila ya se marchó.
¡Dulce paranoia!
Te negué sin saberlo.
Has vuelto a mí,
y me rindo ante ti.
Abro los ojos para volver en mí.
y, no me engaño,
en realidad nunca me fui.
Me levanto.
Miro hacia el horizonte,
y doy un paso hacia el sendero más cercano.
PRECIOSO HIJA BESOS
ResponderEliminarGracias por los comentarios, mami. Un beso
ResponderEliminar