Al empezar la mañana gris y lluviosa,
pensé que la tierra estaba perezosa.
Disfrutando del bostezo entre sábanas,
la tierra, pensé que hibernaba.
Aún no es hora de empezar,
tu trabajo primaveral.
Acumula tu energía,
y protege a tus retoños.
Aún los días son cortos,
y necesitas calor.
Tápate con las mantas,
y no enciendas la luz del sol.
Todo esto sentía,
mientras todo se aceleraba.
¡Locos, locos!
¿Dónde vais?
Puede esperar a mañana.
Oídos sordos hacemos a todo,
menos al despertador.
¡El espectáculo va a empezar,
y tú no puedes faltar!
Pero la tierra está hoy perezosa,
e ignora la vorágine humana.
Hoy me uniría a tu causa,
¡hoy me quedaría en casa!
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