Despertó tumbado sobre la arena,
abrió los ojos hacia el mar.
Sintió la brisa inundando sus pulmones,
la unión se produjo de forma instantánea.
Era su cordón umbilical vital.
Contempló el agua del mar
corriendo por sus venas.
Una energía explotó después
desde su fuego interno.
El calor que le mantenía vivo,
se nutría del mismo sol
que cegaba sus ojos.
Sintió la arena bajo sus pies,
se puso de pie y se marchó.
Aire, agua, fuego y tierra.
La playa y su cuerpo.
LOS ELEMENTOS ESENCIALES PARA LA VIDA
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